El poder de la música en toda su plenitud en la última edición del Festival Estéreo Picnic
Por: @dcarozu
Vivimos la última edición del FEP que se llevó a cabo en
el Parque Simón Bolívar de Bogotá, Col.
Para las personas que no conocen Bogotá la ciudad se encuentra a 2.625mt sobre el nivel del mar, lo que quiere decir que para cualquier persona que no está habituada a esto le puede ser difícil respirar y en casos extremos sentir soroche o malestar de montaña (que es ocasionado por la dificultad para adaptarse a la baja presión del oxígeno a gran altitud), esto hace que para la mayoría de los artistas extranjeros sea necesario oxígeno al momento de sus presentaciones. Quizás por eso el Festival Estéreo Picnic ha sido un gran logro para la ciudad ya que ha conseguido grandes line ups con bandas que ni en los más remotos sueños imaginamos ver en algún momento en vivo.
Aunque el mundo está en constantes conflictos, la música
siempre será un lenguaje universal que nos une y tal como lo dice el slogan del
festival “el presente” se convirtió en lo único importante durante los cuatro
días.
El primer día llego cargado de emoción y ansiedad, se
presentaban bandas que tocaban por primera vez en Colombia además que el FEP
llevaba años realizándose fuera de Bogotá y está fue la primera edición dentro
de la capital, lo que aumento la curiosidad de vivir la fiesta en el Parque
Metropolitano Simón Bolívar (el parque más grande e importante de la ciudad,
además de estar ubicado en el centro geográfico de esta).
El FEP bajo subió el telón con Buha 2023, banda
colombiana que abrió el escenario CeraVe con una presentación impecable, con
buenos visuales, donde interpretaron canciones de su primer disco “Amoral
Inmortal” y sus últimos sencillos "Todos Son Ingenuos" y
"Cruzan".
La primera sorpresa fue Hozier, el cantante irlandés
quien con su voz desde que entonó la primera nota dejo descrestado a todo el
público. Fue la primera presentación extranjera de la tarima principal,
convocando a mucho público. Mientras pasaban las canciones notábamos como su
banda lo complementaba de una forma mágica (la tecladista es colombiana) y en
su hora de presentación lograron cautivarnos. Cerró con su canción más
escuchada “Take Me to Church”.
Le siguieron Future Islands, la banda de synth pop
estadounidense toco mis fibras cantando canciones como “Plastic Beach”, “Peach”
y “Long Flight”. En un show donde su vocalista Samuel T. Herring se destacó por
su interpretación llena de pasión, transmitiendo las liricas de la banda de una
manera magistral.
La primera noche continuo con una de las presentaciones más
esperadas, Limp Bizkit quienes después de más de 30 años de carrera
visitaban por primera vez el país con sus integrantes originales: Fred Durst,
Sam Rivers, DJ Lethal, Wes Borland y John Otto. La gente estaba muy contenta y
desde su primera canción “Break Stuff” no pararon de corear y saltar. Tocaron
un setlist que dio justo en la nostalgia noventera con canciones como: “Rollin'
(Air Raid Vehicle)”, “Take a Look Around”, “My Way” y “My Generation”. Cerraron
repitiendo “Break Stuff” y al despedirse nos dejaron con “Don't You (Forget
About Me)” canción de Simple Minds.
El cierre de la jornada estuvo a cargo de Floating Points quien fue la cuota electrónica. En total 32 mil personas hicieron parte del primer día del FEP.
Luego de una primera jornada llena de buenos sonidos, donde
fue necesario contenerse un poco para guardar energía para los demás días dio
inició el segundo día con la cuota de jazz del festival a cargo de Anamaría
Oramas y su banda, quienes acompañados de una linda tarde recibieron
al público que comenzaba a llegar al parque.
La tarde continuo con Nothing But Thieves, una banda
inglesa de rock alternativo e indie rock. La energía que transmitieron fue muy
alta y la voz de Conor Mason estuvo increíble. Algunas de las canciones que
tocaron fueron “Is Everybody Going Crazy?”, “Oh No::He Said What?” y
“Amsterdam”.
Para darle la bienvenida a la noche vimos a Phoenix, quienes comenzaron su show con “Lisztomania” (la cual repitieron al final por problemas técnicos). Sus espectáculos se caracterizan por la energía que transmiten, y este no fue la excepción, Thomas Mars se movió de lado a lado del escenario y varias veces bajo a acercarse al público, hasta hizo body surfing por varios minutos. Los visuales minimalistas pero llenos de símbolos fueron el complemento para la fiesta.
La banda de Michigan Greta Van Fleet, quienes fueron
los encargados del concierto inaugural del festival un día antes de este,
hicieron que la noche continuará con mucho Rock and Roll, demostrando porque
son uno de los referentes del género del siglo XXI. Tocaron “The Falling Sky”,
“Safari Song” y su tan conocida “Highway Tune”. Cabe resaltar que el solo de
teclados a cargo de Sam Kiszka fue un gran momento, al igual que el solo de
guitarra de Jake Kiszka en la canción “Heat Above” y la voz de Josh Kiszka que
fue muy poderosa en todas las canciones.
Mención especial para James Blake quien comenzó su presentación muy Pop y termino en electrónica. Sam Smith, con una presentación impecable, y SZA fueron la cuota Pop de la segunda jornada. El Merengue estuvo a cargo de Proyecto Uno con un escenario llenísimo donde pusieron a todos a mover la caderas. El cierre del día fue electrónico a cargo de Verraco, Black Coffee y Four Tet.
Luego la Salsa fue protagonista a cargo de Fruko y sus
Tesos celebrando sus 60 años de carrera, encendieron al público para
la fiesta que se avecinaba. Cambiamos de tarima para ver a Poolside
quienes con su toque Funk amenizaron el atardecer, casi al final de su
presentación hicieron un maravilloso cover de “Harvest Moon” de Neil Young.
Entrada la noche vimos a M.I.A. quien es una
cantante, compositora, productora musical, artista visual y directora británica
de ascendencia tamil cingalesa que lleva más de 20 años trabajando en la
industria, era su primera presentación en el país. Con un show donde ella era
el foco de la gran tarima demostrando así su fuerza y presencia, aunque quizás
hizo falta algo de conexión ya que invito al público al escenario por unos
momentos y se sintió como si nadie entendiera, de igual forma dejo en evidencia
que las mujeres estas presentes y pegando fuerte en la escena del rap.
La noche siguió con una de las cerezas del line up, Placebo,
que a pesar de estar en medio de artistas urbanos lograron llenar la plaza con
su fanaticada. Su show comenzó con “Taste In Men” canción que no tocaban para
iniciar un concierto desde el 2006. De su último álbum tocaron “Beautiful
James”, “Surrounded by Spies” y “Try Better Next Time”. También tocaron sus clásicos
“Too Many Friends”, “For What It's Worth”, “Song to Say Goodbye”, “Infra-red” y
“The Bitter End”. Vi varias personas llorando, y no era para menos, tuvimos que
esperar 14 años para que la banda regresará a Colombia y nos dieran de los
mejores conciertos del día.
El cierre de la noche estuvo a cargo de Who Made Who el grupo danés compuesto por Tomas Høffding, Tomas Barford y Jeppe Kjellberg, quienes nos llevaron por un viaje a diferentes universos con sus sonidos y voces. Su puesta en escena donde parecían en medio del espacio fue hermosa. Luego, con la última energía disponible, vimos a Kittin, una de las mujeres pioneras del Techno mundial que nos sacó los pasos finales.
Aprovechamos al máximo la tarde, vimos a Ruzto y
La Etnia, ambos dejando por alto el rap colombiano. Luego nos acercamos
al escenario principal para las que serían las presentaciones más importantes
de la jornada. The Vaccines, la banda británica de Indie abrió el telón
para que el Rock se tomara el espacio que estuvo lleno desde muy temprano.
Al caer la noche aparecieron The Offspring,
emocionados pues fue el cierre de su gira “Let the bad times roll us” en el
FEP. Desde su primera canción “Come Out and Play” la plaza del Simón Bolívar se
convirtió en un campo de energía donde nadie podía permanecer quieto, con cada
riff era necesario saltar y cada estrofa gritarla con pasión. Tocaron varios de
sus clásicos que hacen parte de sus 40 años de carrera como: “All I Want”,
“Want You Bad”, “Why Don't You Get a Job?” y “The Kids Aren't Alright”, además
del cover de “Blitzkrieg Pop” de los Ramones. Gracias a sus saludos y
conexión con la audiencia fueron la presentación que tuvo el público más
enérgico de todo el festival.
A su concierto le siguió Blink 182. Su show de hora y media
estuvo lleno de clásicos y unos visuales muy entretenidos. A pesar de que creía
que sería la presentación más importante sentí al público un poco más apagado y
cansado, también ganaron las ganas de grabar antes de vivir lo que sucedía. El
momento más conmovedor fue cuando Mark Hoppus dedicó “I Miss You” en memoria de
Taylor Hawkins que murió hace dos años mientras se llevaba a cabo el FEP. Su
espectáculo termino con una gran ovación y algo de pólvora.
El verdadero cierre del festival estuvo a cargo de la banda
canadiense Arcade Fire quienes desde el inicio de su presentación hicieron
gozar al parque. Su repertorio lleno de canciones fuertes sonó sin parar,
sacando la poca euforia que aún quedaba en los asistentes. “Reflektor”,
“Afterlife”, “The Lightning I y II” y “Ready to Start” nos subieron a tal punto
que no sentir los pies era un premio al baile desenfrenado, bajaron un poco la
velocidad con “The Suburbs” para luego de otros temas culminar invitando a Li
Saument de Bomba Estereo a cantar “Fuego”, momento donde los fuegos
pirotécnicos salieron de varios espacios y se sintió como estábamos a muy pocas
horas de terminar la experiencia del festival este año. Cerraron su gran
presentación con “Everything Now” donde invitaron a las drags del Club Aora
para acabar con broche de oro.
Aunque parecía no haber más energía sacamos los últimos
cartuchos y vimos a The Blaze, el dúo musical francés nos aterrizo y cerro la
experiencia festivalera como debe ser, con unos bajos que te llegaban hasta el
último poro de la piel.
Luego de estar cuatro días disfrutando del presente,
sintiendo como cada momento se llenó de melodías y como cada instante fue
irrepetible e imborrable, reflexiono acerca de los festivales y como estos nos
ayudan a salir de la cotidianidad, a olvidar por un momento el afán; y es que
eso es la música en vivo, una entrega a gozar la vida, a vivir el ahora.


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