Del regreso triunfal de Gorillaz a Colombia (y a mi vida)
Por: @dcarozu
Gorillaz visitó por segunda vez Colombia y puso su máquina de canciones a estallar
Aún tengo marcados en mi memoria los días que pasé viendo
los videos de “19-2000” y “Clint Eastwod” con mi
hermana en nuestro TV de cola y nunca olvidaré que fue ella quien impulsó a mi
madre a que nos comprara el primer álbum de Gorillaz (que todavía
anda por algún lugar de la casa).
Estos recuerdos me hacen imposible describir la emoción que
me persiguió desde el momento en el que supe que vería por segunda vez a Gorillaz
e hizo que quisiera transportarme a otros planetas, como el "Plastic
Beach", que ellos me hicieron imaginar años atrás. Todo esto me
hizo consciente de que desde niña he imaginado estar en otro planeta, lleno de
personajes oscuros como 2-D, Murdoc Niccals, Russel Hobbs y Noodle,
y que quizás lo logré durante dos horas. Salí de este planeta y pude entrar en
las fantasías que Damon Albarn y Jamie Hewlett crearon para
estallar la burbuja en la que vivimos.
El viaje comenzó muy puntual en la noche del 12 de mayo de
2022 con "M1 A1" saludándonos con fuerza y una pantalla
verde que leía "¡HOLA!". Inmediatamente, pasaron a “Strange
Timez” (que interpretan con Robert Smith) y después
nuestras almas se unieron al baile de estos músicos con "Last Living
Souls". Ya aquí todos viajábamos en una sola nave.
La experiencia continuó con mucha energía y todo el Movistar
Arena entró en “Tranz”, una interpretación llena de colores y
energía que enloqueció a la gente a mi alrededor al punto que comenzaron a
saltar y gritar. Luego, la velocidad bajó un poco con “Aries”, en
la que Jeff Wootton presentó un solo de guitarra de erizar la
piel. Nos devolvimos al 2001 al escuchar “Tomorrow Comes Today”,
un clásico que me devuelve a mi niñez y a esas tardes de ver vídeos con mi
hermana. Inmediatamente, saltámos al 2005 con “Every Planet We Reach Is
Dead”.
Durante todo esto, los recuerdos me seguían llegando como
ráfagas con cada nota tocada. Sonaba “Rhinestone Eyes” y la gente
de nuevo cantaba y bailaba en esta gran fiesta. El clásico “19-2000”
llegó con su singular vídeo en la montaña rusa y sus maravillosos coristas interpretados
por tres mujeres y un hombre. Aquí Damon personificó a 2-D, uno de sus
personajes virtuales.
También sonaron: “Saturnz Barz” y “Glitter
Freeze”. Luego comenzaron las sorpresas, como “Cracker Island”
(una de sus nuevas canciones) y “O Green World” con una hermosa
introducción de piano realizada por Albarn, quien al terminar la canción se
vistió de payaso para interpretar “Pirate Jet”. “On
Melancholy Hill” llegó con una gran ovación de un público que cantaba a
todo pulmón. Fue aquí que Damon se quedó en silencio dejando cantar a los más
de 14.000 asistentes que estaban en el Movistar Arena sementando su conexión
con la audiencia colombiana.
Gorillaz es de esas bandas que canción tras
canción te llevan a distintos lugares y con “Kids With Guns”
todos nos fuimos a una realidad más oscura y cercana. Al final, esa es la magia
de la música: poder decir verdades incómodas de una forma más palatable.
Después de ese golpe de realidad, volvimos a los paisajes
imaginarios guiados por el artista Hewlett con “Elevator Going Up”
y desembocando en mi lugar favorito: “Andromeda”, que fue una
mezcla de luces azules y saltos tan altos como fue posible.
Tras esto, aparecieron los primeros invitados: De La
Soul, quienes entraron con fuerza para interpretar “Superfast
Jellyfish” y fueron recibidos por toda la audiencia que aplaudió y
movió sus brazos de lado a lado. Posteriormente, interpretaron “Feel Good
Inc.” y el coliseo se sentía como un cohete imposible de detener.
El segundo invitado, Bootie Brown, acompañó a
la banda en “Dirty Harry”, con un fondo lleno de colores y
caritas agradables, seguido de “Momentary Bliss”, acercándonos al
clímax y preparándonos para el final de la noche. “Plastic Beach”
fue uno de los momentos más emocionantes de esta velada, ya que sirvió como
excusa para celebrarle el cumpleaños a Jeff, el guitarrista.
“Latin Simone” y “Stylo” con el
fondo del vídeo interpretado por Bruce Willis y la compañía en
tarima de Bootie Brown anunciaban el final del show. Enseguida
sonó “Clint Eastwood”, con tonos de drum and bass,
en honor a Londres, el lugar donde hace 20 años nació esta banda.
Con “Don't Get Lost in Heaven” comenzamos a
volver a la realidad y nos bajaron del viaje espacial a que nos habían llevado
por dos horas. “Demon Days” nos trajo de vuelta a la realidad y
fue el cierre perfecto para el show.
Este viaje hizo feliz a mi niña interior y le agradezco a Gorillaz
por hacerme creer que nada es imposible. Es realmente increíble el
poder que tiene la música para llenarnos de fe.
- Canal Trece - Mayo 2022



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